
Son setenta y nueve días los que han pasado, setenta y nueve días que el pueblo hondureño (o gran parte de el) ha pasado en las calles resistiendo contra el gobierno dictador generado por el golpe de estado. Pero también son setenta y nueve días que los golpistas no han dormido tranquilos, porque no han podido gobernar ni un minuto este país. Debo confesar que en algún momento, después de ver el inicio de las campañas políticas y ver el poco interés, desde mi personal punto de vista, que ha presentado el señor Manuel Zelaya en regresar al país, yo creí que todo estaba perdido. Sinceramente yo creo que a Mel ya le gusto el papel de estrella internacional que esta disfrutando y el de sentirse admirado y bien recibido por mucha gente en los países que visita.
Pero como lo dije desde el inicio, mucho antes del 28 de junio, yo no estoy con Mel, yo estoy con mi pueblo, ese que a diario sale a las calles, ese que se enfrenta con los militares de la dictadura, ese que deja mensajes en las paredes y que cuantas veces se los borren, cuantas veces lo vuelven a escribir. Estoy con ellos porque allí anda mi gente, allí pude ver a mis vecinos de la colonia, allí me encontré a compañeros de la universidad, allí estaban los maestros que me dieron clases en el colegio y los que actualmente me enseñan en la universidad, allí estaban los estudiantes del colegio donde estudie. Veo al otro lado y solo encuentro a un grupo de dinosaurios que han estado en el poder durante el doble del tiempo que yo he vivido, no conozco a ninguno de ellos mas que por TV, las referencias que me han dado es que son unos picaritos, corruptos y que siempre han vivido de los impuestos que mi familia y la de muchos ha pagado (ellos nunca han pagado nada). Además de eso, basta con leer un poco nuestra prostituida Constitución de la Republica para saber quien esta del lado correcto y quienes la están violando una vez más como es su costumbre.
Cuando pensé escribir este post, lo hice con la idea de preguntar porque todo estaba volviendo a la normalidad, pero me basto con salir a la calle e ir un rato a la marcha de las antorchas y ver que nada ha vuelto a la normalidad, que la gente esta allí, protestando igual que todo este tiempo, exigiendo que se vuelva a la constitucionalidad y algo muy importante: Exigiendo La Asamblea Nacional Constituyente.
Pero como lo dije desde el inicio, mucho antes del 28 de junio, yo no estoy con Mel, yo estoy con mi pueblo, ese que a diario sale a las calles, ese que se enfrenta con los militares de la dictadura, ese que deja mensajes en las paredes y que cuantas veces se los borren, cuantas veces lo vuelven a escribir. Estoy con ellos porque allí anda mi gente, allí pude ver a mis vecinos de la colonia, allí me encontré a compañeros de la universidad, allí estaban los maestros que me dieron clases en el colegio y los que actualmente me enseñan en la universidad, allí estaban los estudiantes del colegio donde estudie. Veo al otro lado y solo encuentro a un grupo de dinosaurios que han estado en el poder durante el doble del tiempo que yo he vivido, no conozco a ninguno de ellos mas que por TV, las referencias que me han dado es que son unos picaritos, corruptos y que siempre han vivido de los impuestos que mi familia y la de muchos ha pagado (ellos nunca han pagado nada). Además de eso, basta con leer un poco nuestra prostituida Constitución de la Republica para saber quien esta del lado correcto y quienes la están violando una vez más como es su costumbre.
Cuando pensé escribir este post, lo hice con la idea de preguntar porque todo estaba volviendo a la normalidad, pero me basto con salir a la calle e ir un rato a la marcha de las antorchas y ver que nada ha vuelto a la normalidad, que la gente esta allí, protestando igual que todo este tiempo, exigiendo que se vuelva a la constitucionalidad y algo muy importante: Exigiendo La Asamblea Nacional Constituyente.
LA LUCHA SIGUE EN PIE,
A 80 DIAS DE LUCHA AQUÍ NADIE SE RINDE.
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